Mártires de Cristo Rey Canonización Mayo
21 Narran sus historiadores que en el cumplimiento de su ministerio
era celoso de la gloria de Dios y de la salvación de las almas. Esto
se manifestaba en su espíritu misionero, en la predicación de los
ejercicios espirituales y en sus exhortaciones.
Organizaba estudios y semanas sociales para adultos.
Atendió escuelas parroquiales, sostuvo y cultivó las vocaciones
sacerdotales. Fondó la Asociación de Hijas de María y la Adoración
Nocturna.
Aristeo Bernal Cervantes, actual sacristán de la parroquia
de Nochistlán, Zacatecas, asegura que es cristero y que conoció en
vida al mártir Román Adame, quien a su juicio, desde en vida ya era
un santo.
"Era muy buen señor Cura, bueno, nomás que uno no es
monedita de oro para caerle bien a todos, seguro algunos no lo
querían bien.
"Yo me iba a confesar con él y me decía: 'y tus pecados',
no me decía ni el primero y de ahí seguía con todos los demás como
si hubiera andado atrás de uno viendo a ver qué hacía uno.
Del martirio del padre Román, los historiadores narran que
un día antes de ser aprehendido, permanecía escondido en la casa de
José Mora en el rancho de Veladores, mientras comía le dijeron:
"ojalá no vayan a dar con nosotros", él contestó, "qué dicha ser
mártir, dar la sangre por mi parroquia".
Según data en un testimonio del vice postulador del
gobierno eclesiástico, José Mendoza González, el nochistlense
Tiburcio Angulo le indicó al Coronel Juan Jaime Quiñones, jefe del
quinto regimiento de caballería dónde se ocultaba el señor Cura
Román.
Allá llegó el Coronel con su tropa de 300 soldados a la
media noche y rodearon el rancho, penetraron en él destruyendo
puertas y ventanas.
El mártir se entregó sin ninguna alteración, diciendo que
él era el párroco. Lo sacaron a medio vestir, entre injurias y malos
tratos. Lo ataron a un árbol y entre los que aprehendieron andaba
haciendo lujo de sadismo y crueldad Jenaro Cornejo, de
Mexticacán.
El 19 de abril lo llevaron a Yahualica conduciéndolo preso, lo
traía a caballo, con los brazos atados por la espalda y abrigado con
una frazada pobrísima y tocado con una cachucha, extenuado y con
visibles muestras de enfermedad.
En Yahualica lo
condujeron al Cuartel y después al portal que está frente a la
parroquia. Ahí lo ataron en uno de los pilares con los brazos por la
espalda. Hubo vecinos que desafiando al Coronel le llevaban
alimentos.
Existen dos versiones en cuanto a lo que ocurrió para
intentar rescatarlo. La de Mendoza Gonzáles refiere que Felipe
González Gallo se acercó a Jesús Limón y le comunicó que la
ejecución estaba resuelta, pero que Quiñones decía que si le
entregaban 10 mil pesos lo dejaría libre.
Que una comisión de Yahualica colectó en un instante
5 mil y el resto debía venir de Nochistlán. Al saber el señor Cura
de las condiciones de su rescate dijo a Francisco Rodríguez que
consiguiera prestados esos 5 mil pesos y él se los pagaría en cuanto
su sobrina sacara lo de unas acciones que él tenía en la compañía de
luz. Se le informó que el dinero de Yahualica era una donación, pero
él empeñó en que no quería sacrificar a nadie, menos a los pobres y
extendió un pagaré.
El 20 de abril la comisión entregó a Quiñones la cantidad
del rescate, éste mandó retirar al padre y les aseguró que se los
entregaría después de unos trámites indispensables.
El 21 de abril entre nueve y diez de la mañana Jesús Limón
vio salir una escolta de soldados llevando el c erpo del Cura que
iba caminando con pasos lentos, cabisbajo y sin ataduras en los
brazos, tomando el rumbo del panteón, después de un breve momento se
escuchó la descarga de balas.
La versión que se maneja en doc mentos del Arzobispado de
Guadalajara indica que el rescate que se pidió fue de 6 mil pesos y
reunieron 4 mil en Nochistlán y mil 500 en Yahualica.
Al recibir el coronel el dinero preguntó que quiénes habían
aportado dinero y amenazó con fusilar a todos los que hubieran
cooperado.
Después de eso mucha gente lloró e imploró porque lo
liberaran, pero ni el padre ni los soldados pronunciaban palabra
alguna.
Entre los soldados iba Antonio Carrillo Torres quien no
quiso disparar y por ello lo fusilaron junto con el mártir. El señor
Cura no quiso que le vendaran los ojos, le pidió al soldado que
cumpliera con su deber, pero no le hizo caso.
Senderos
Nació en Teocaltiche el 27 de febrero de 1859. Sus padres
fueron Felipe Adame y Manuela Rosales.
Fue bautizado el 2 de marzo del mismo año en su pueblo
natal.
Era obrajero y al lado de sus padres y un tío se trasladó a
Guadalajara. Dentro del Seminario obtuvo primeros lugares en Moral y
Religión, Filosofía, Física y Matemáticas y mención honorífica en
Teología debido a su gran tenor al estudio y a que cumplía sus
faenas por la noche.
Recibió las órdenes sacerdotales el 30 de abril de
noviembre de 1890.
El 26 de febrero de 1891 fue nombrado rector de ordenados y
capellán penitenciario de la parroquia del Sagrario
Metropolitano.
El 26 de junio de 1895 lo designaron párroco sustituto en
La Yesca, Nayarit.
El 1 de junio de 1897 lo retornaron al Sagrario de
Guadalajara como capellán para el 30 de septiembre del mismo año ser
nombrado párroco de Ayutla.
También estuvo en Teúl, Zacatecas y el 20 de noviembre de
1913 hasta el 21 de abril de 1927 en que fue martirizado y
asesinado, permaneció en la parroquia de Nochistlán.
Lo describen como un sacerdote de profunda humildad. Ante
cualquier sufrimiento su lema era: "sea todo por Dios".
Desatada la persecución cristera nunca abandonó a sus
fieles, oculto siguió administrando los sacramentos hasta que Dios
padre le concedió la gloria del martirio en Yahaulica.
En la parroquia de Nochistlán le hicieron un altar a donde
la gente llega a pedir y agraceder favores y milagros. Dentro de una
caja de madera y resguardados en una vitrina están sus restos. Su
estatua la tienen rodeada de flores y milagritos y recados.