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El adiós de un ídolo
Por Gustavo López

Mural

(19 Abril 2001).-

Deja el 'Perro' Aguayo el pancracio luchístico después de 31 años de llaves, lesiones y fama

 Legendario, carismático, inconfundible con sus botas lanudas como patas de perro, y tan famoso como para ser considerado propiedad de la nación, Pedro "Perro" Aguayo anticipó su llegada al retiro, un viaje que se quedó a 18 luchas del verdadero adiós.

 Sentado cómodamente en un sillón de su casa, en Tala, Jalisco, y luciendo en su cuello un collarín que no le sienta bien, pero que, sin embargo, le da alivio a la lesión que lo obligó a salir de los encordados de por vida hace un par de semanas, Pedro ahora se relaja y piensa en otras cosas.

 Es un hecho que el causante de la tragedia del viernes 30 de marzo en la Arena México, Universo 2000, con quien luchó máscara contra cabellera, deberá pagar un día por ese martinete, o réplica del mismo, que lo mandó al hospital con lesión en las vértebras cervicales 4, 5, 6 y 7.

 "Vamos a decir que me siento bastante bien a como fueron las cosas y a la gravedad del asunto, pero creo que estoy bien, me siento bien", dice Aguayo mientras fija su mirada en la pared del fondo de su acogedora sala rústica.

 "Hubo varios sucesos dentro del encuentro que no me parecieron, pero uno de ellos y en el que casi nadie se fijó fue uno en el que me desconectaron completamente porque me echaron un líquido a la cara y cuando yo me estaba limpiado me aplicaron el castigo éste, una replica del martinete, que si yo hubiera estado en mis cabales no me lo hubieran aplicado.

 "Ese líquido llevaba algo que ardía, no creo que haya sido nada malo, pero ardía".

 Nadie supo qué era ni quién fue el que arrojó ese líquido, el único antecedente que quedó fue que había sido un aficionado de la quinta fila.

Ser el mejor exenta el dolor

 El castigo no es algo que promueva el corazón o invada los sentidos del peleador oriundo de Nochistlán, Zacatecas, sede de la primera fundación de Guadalajara hace algunos siglos, pues considera que con tal de demostrar ser el mejor, todo se vale.

 De hecho la comisión de Box y Lucha del Distrito Federal no se ha pronunciado al respecto.

 "En el ambiente de la lucha libre todos queremos ser el mejor, sí, ¿cómo?, eso es lo de menos, el chiste es ser el mejor, entonces él (Universo 2000)...yo poniéndome en su lugar a lo mejor habría hecho lo mismo para acabar con él, entonces no se lo critico, pero son cosas que quedan inconclusas". Comenta y deja entrever sus ganas por saldar la cuenta, cosa que no podrá ser y que a lo mejor a su hijo El Hijo del "Perro" sea quien le toque cobrarla.

 Aguayo ha tenido que olvidar intempestivamente, casi de golpe, y mirar el mundo del pancracio ya sólo como un recuerdo del deporte que fuera su vida por casi 31 años. Y es que no podrá seguir activo por recomendación médica.

 "Ni modo, en este caso me sucedió a mí y hay que aceptarlo", menciona.

Faltaban 18 combates

 El retiro estaba cerca, a la vuelta en la esquina, su último programa en la farándula de los gladiadores se limitaba a 18 peleas más, todas a efectuarse en este mes; después vendría la vida en el hogar, la convivencia y el tiempo en plenitud para su familia.

 "Me quedaban 18 luchas, pero todas las iba a hacer en abril, y en mayo me retiraba completamente, ahí mismo en la Arena México. Ya era definitivo, ya lo había platicado con mi familia.

 "Tenía contrato en Monterrey, Reynosa, Nuevo Laredo, Juárez, León, entre otras plazas y ya no las podía echar para atrás, tenía que cumplir y finalmente no pude, por eso pido a la gente que me disculpe, pero ya no puedo ir", dice.

El box antes de la lucha

 En principio boxeador, luego luchador olímpico y después profesional fueron varias de las facetas de vida que en un momento precedieron al "Perro". Siempre un enamorado de los "guamazos".

 Teniendo 31 años como profesional exactamente, fue el número de años planeado para retirarse y decir adiós a todas las plazas de la República Mexicana, Estados Unidos y Japón que lo vieron actuar.

 "Un día entré a un gimnasio sin saber, empecé a entrenar boxeo y me puse los guantes, era yo un peso mosca (los más livianos), pero con el tiempo empecé a entrenar lucha en la Arena Coliseo, "El Diablo" Velasco (QEPD) me dijo que entrenara profesional, que tenía cualidades y me di cuenta que ahí era donde estaba mi oportunidad.

 "Yo comencé en mayo de 1970, en Sayula, peleando con El Indio Jerónimo ante Alfonso Dantés y Red Terror y en mayo del 2001 era mi retiro, ya no iba a luchar más".

 "El Perro" ahora puede presumir de ser una de los últimas leyendas vivas que quedan de la lucha mexicana, puede presumir también de haber luchado al lado de figuras como El Santo, Blue Demon, El Solitario, La Ola Blanca, Dr. Wagner, Angel Blanco y Aníbal además de otros peleadores.

 "Me siento orgulloso en poder decir que soy de los pocos que se dan el lujo de decir que luchó con todos ellos, además de algunos extranjeros", comenta mientras amplía su lista y empiezan a aparecer rivales extranjeros de la talla de Hulk Hogan.

 Después de las de título mundial no hay una pelea que Aguayo recuerde con especial interés, pues considera que todas fueron y tuvieron en su momento algo especial y siempre fue más importante la lucha que venía, tal y como ahora será la que sostendrá por recuperarse de la lesión.

Perro Aguayo

 Lugar de nacimiento: Rancho La Virgen, municipio de Nochistlán, Zacatecas

 Fecha de Nac.: 28 de enero de 1946

 Edad actual: 55

 Fecha de debut: 11 de mayo de 1970

 Deportes que practicó: boxeo y futbol

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