Desde hace medio siglo se ha pretendido, infructuosamente hasta
ahora, hacer una presa en el afluente
A unos cientos de metros de Temacapulín, junto al Río Verde, hay
un túnel que tiene 50 años abandonado. En él se ha formado un
estanque natural en el que viven peces, serpientes y anidan
golondrinas; es el testigo fiel de una maldición que parece
perseguir a este río de los Altos de Jalisco, en el que desde hace
más de medio siglo se ha buscado sin éxito construir una presa.
Los motivos que han hecho desistir a los gobiernos van desde las
cuestiones meramente técnicas hasta complicaciones políticas y
sociales.
Al menos media docena de posibles sitios figuran en los archivos
de la Comisión Nacional del Agua en los que se analiza cómo
aprovechar los 16 metros cúbicos por segundo que escurren por este
afluente.
Las autoridades esperan que esta serie de obstáculos hayan
llegado a su final y que el proyecto actual, el de la presa El
Zapotillo, pueda concluirse para cumplir el objetivo de aprovechar
los caudales de este río y hacer llegar el agua a la ciudad de León,
Guanajuato, y la región de Los Altos.
El Río Verde nace en Aguascalientes, desemboca en el Río
Santiago, en la barranca de Huentitán, y tiene una superficie de 20
mil kilómetros cuadrados, el 55 por ciento en el estado de
Jalisco.
La mayor parte del agua del afluente es para la Zona
Metropolitana de Guadalajara, que tiene 6.1 m3/s de los 10.6
disponibles, de acuerdo con el Gobierno de Jalisco. Las otras dos
partes son 2.5 m3/s a León, Guanajuato, y el resto,1.4 m3/s, a las
poblaciones de la región de Los Altos.
¿Cuál Zurda?
El primer proyecto que se hizo para hacer una presa en el Río
Verde es el de La Zurda, que se suspendió en 1955. Sin embargo,
nadie sabe por qué se llama de esa manera, ninguna de las
autoridades actuales conoce el porqué de este nombre, pero tampoco
sabe el motivo Francisco de Paula Sandoval, quien junto con Gabriel
Calderón y Andrés Barba realizaron el proyecto en la década de los
50.
Ellos lo habían bautizado como el vaso de Apánuco, pero de pronto
alguien empezó a hablar de La Zurda y así quedó el nombre.
A este primer misterio se añade una confusión, ya que el nombre
de La Zurda regresa en la década de los noventa con el proyecto del
Gobierno de Jalisco para abastecer de agua a la zona metropolitana
de Guadalajara, llamado La Zurda-Calderón.
Según los expertos no se trata de la resurrección de un proyecto
que había quedado olvidado casi 40 años atrás, sino que alguien le
puso el mismo nombre, la Zurda, a otro vaso que estaría ubicado unos
kilómetros aguas abajo.
Este segundo punto, que algunos llamaron La Zurda II, es El
Zapotillo, que ahora resucitó y se ha convertido en la principal
opción para hacer por fin un embalse en el Río Verde.
En la Comisión Nacional del Agua quieren evitar que las
confusiones se perpetúen y señalan tajantes que nada de Zurda II, o
los Sandovales o Las Escaleras, el sitio escogido para intentar
construir la presa se llama El Zapotillo, afirman.
San Nicolás
La oposición a esta obra viajó miles de kilómetros, desde
Oakland, California, en donde viven miles de migrantes que salieron
de San Gaspar, San Nicolás o alguna de las otras 50 localidades que
quedarían bajo las 8 mil 500 hectáreas que inundaría el embalse.
El Gobierno de Jalisco intentó convencer a los poco más de 3 mil
200 pobladores que vivían en estas localidades de la misma manera
que hicieron con los pobladores de Arcediano, un caserío que quedará
bajo las aguas de la presa de Arcediano en la barranca de
Huentitán.
Trataron de hacerles ver que no había otra opción y que era cosa
decidida, que no les quedaba más que aceptar.
Sin embargo, la negociación se les salió de las manos, a las
impericias del entonces subsecretario para Asuntos del Interior,
Leobardo Treviño Marroquín, se unió una férrea oposición de decenas
de clubes de mexicanos en los Estados Unidos que no querían ver bajo
el agua el lugar donde nacieron y murieron sus ancestros.
Pese a que el sitio elegido representaba la mejor opción para
llevar agua a la Ciudad de León, Guanajuato, dada su cercanía, y que
no se habían encontrado impedimentos graves en la geología de lugar,
la gente decidió que allí no habría presa.
El Gobernador de Jalisco, Francisco Ramírez Acuña dio por
cancelada esta opción ante empresarios guanajuatenses a finales de
mayo pasado y días más tarde formalizó la decisión ante los
pobladores de San Gaspar, a donde acudió en helicóptero, dio su
mensaje y se fue, sin escuchar a los pobladores.
La Zurda
Es el proyecto más adelantado de los que se han planteado en el
Río Verde.
Se realizaron todos los estudios previos, se hicieron análisis
del vaso, de la topografía, de la geología y, con las herramientas y
técnicas disponibles a mitad del siglo pasado decidieron empezar las
obras.
Faltaban 150 metros para concluir el túnel que desviaría el agua
del río para poder hacer los cimientos de la presa cuando los
trabajos quedaron suspendidos.
Los motivos que dan las autoridades es que se descubrió que el
tipo de suelo, las rocas que forman la cañada eran en su mayoría
jales que son demasiado frágiles y poco densas para soportar la
cortina y retener los líquidos.
Los viejos del poblado de Temacapulín, ubicado a unos cientos de
metros aguas abajo, recuerdan cómo trabajaron con los ingenieros de
la que hoy es la Comisión Nacional del Agua en las perforaciones y
los estudios.
La idea de hacer una presa en la Zurda nace en 1944, cuando Elías
González Chávez, entonces gerente estatal de la que hoy es la
Comisión Nacional del Agua, ordenó a sus subordinados estudiar la
posibilidad de hacer una presa aguas arriba del poblado de
Temacapulín, en el municipio de Cañadas de Obregón.
Los encargados de este trabajo fueron Francisco de Paula
Sandoval, de 88 años, hoy presidente del Consejo Estatal del Agua y
Gabriel Calderón, quien fue durante años asesor del SIAPA y recorrió
casi toda la cuenca el Verde.
"Estando en proceso los trabajos que le menciono, los geólogos de
la secretaría de recursos hidráulicos, simultáneamente, estudiaban
el sitio de la cortina, pero también estudiaron el vaso y
encontraron que ni el sitio ni el vaso permitían hacer una presa
allí", relata De Paula.
El Zapotillo
Es la última carta de las autoridades para tratar de cumplir con
el objetivo de llevar agua a León. Se trata de un proyecto de más de
15 años de antigüedad con el que el Gobierno de Jalisco pretendía
dotar de agua a Guadalajara.
La Comisión Nacional del Agua fue la responsable de los estudios
a finales de los años ochenta y determinó que era factible hacer una
presa en este sitio.
El proyecto siguió adelante. Además de El Zapotillo se
contemplaban otras obras que incluían dos presas más en afluentes
del Verde, acueductos y estaciones de bombeo para hacer llegar el
líquido hasta la capital jalisciense.
Sin embargo, dicho proyecto, conocido entonces como La
Zurda-Calderón, generó la oposición de los empresarios locales, a la
que se fueron sumando diversos sectores de la sociedad.
El proyecto fue suspendido finalmente en 1992, después de las
explosiones del 22 de abril en el Sector Reforma de Guadalajara.
Esta segunda oportunidad para El Zapotillo tendrá que sortear
todavía dificultades como la conclusión del resto de estudios
necesarios para garantizar que es viable su construcción. Además
enfrentará también dificultades con los pobladores, como sucedió con
el proyecto de San Nicolás, ya que el embalse dejaría bajo el agua a
por lo menos el poblado de Temacapulín, un sitio histórico para los
habitantes del municipio de Cañadas de Obregón.
Para sortear esta oposición, la gente de la Comisión Estatal de
Agua y Saneamiento prometió construir diques de hasta 15 metros de
altura para evitar que el agua de la presa entre al pueblo. Todavía
falta que expliquen cómo harán para sacar la que entre con las
lluvias.
La Cuña - Loma Larga - Picachos
Estos tres sitios están ubicados en las inmediaciones del puente
de la carretera Tepatitlán-Yahualica, y comparten las mismas
características geológicas, por lo que para la Comisión Nacional del
Agua un estudio es válido para todos los puntos.
El sitio La Cuña se encuentra justo debajo del puente que
atraviesa el Río Verde, Loma Larga está 600 metros aguas abajo del
puente, mientras que Picachos se encuentra 500 metros aguas
arriba.
Estas propuestas son defendidas por movimientos ecologistas
quienes insisten en que en vez de la presa de Arcediano, ubicada en
la barranca de Huentitán, hay que construir el embalse en este punto
para llevar el agua a la capital jalisciense por gravedad y no
bombeándola 600 metros.
El sitio Loma Larga fue defendido también por los técnicos de la
Universidad de Guadalajara como el sitio ideal para hacer la presa
para llevar agua a Guadalajara, sin embargo, a finales del año
pasado la universidad terminó aceptando que Arcediano era una mejor
opción.
La Comisión Estatal de Agua y Saneamiento asegura que estos
sitios no son viables porque aunque de un lado del cañón hay rocas
muy densas y fuertes, del otro lado hay tobas y jales, que son
frágiles y permiten infiltraciones, por lo que no reúne las
características para hacer una presa.
Jorge Osorio, propietario de la consultoría Geología e Ingeniería
Aplicada y una autoridad en la materia, afirma que a pesar de los
problemas de la zona es posible hacer una presa en este punto e
indica que él fue uno de los promotores del sitio Loma Larga.
Cuatro proyectos
Propuestas acabadas para el Río Verde
San Nicolás
Proyecto: 2003
Resultado de estudios: factible
Capacidad: 940 millones de Mm3
Zapotillo
Proyecto: 1990
Resultado de estudios: viable
Capacidad: 450 Mm3
La Cuña - Loma Larga - Picachos
Proyecto: 2001 (la CNA considera que el estudio es válido para
los tres sitios dada su cercanía)
Resultado de estudios: inviable
Capacidad: 400 y 460 Mm3 según el sitio
La Zurda
Proyecto: 1955
Resultado de estudios: inviable
Capacidad: 2 mil 500 Mm3 (allí el río no lleva más de 700
Mm3)