El Papa Juan Pablo II nombró al Cardenal Juan Sandoval Íñiguez
como presidente delegado del Sínodo de Obispos, que se realizará del
2 al 29 de octubre en Roma.
"Es una honra muy grande, en esa reunión universal, pues estar en
la presidencia uno de aquí, de aquí de este rancho grande que es
Guadalajara y del rancho chico que es Yahualica, es una honra", dijo
entre risas el Cardenal, quien nació en Yahualica, Jalisco.
Cada cuatro años el Papa preside una reunión con los Obispos del
mundo para abordar temas de la Iglesia, basándose en el contexto
actual. Este sínodo universal lo dirigen tres Cardenales que puedan
representar a los católicos de los diferentes continentes, Sandoval
Íñiguez encabezará a los Obispos de América Latina.
Los otros dos Cardenales elegidos por el Papa son el Cardenal
africano Francis Arinze, Prefecto de la Congregación para el Culto
Divino y la Disciplina de los Sacramentos, y el Cardenal asiático
Telesphore Placidus Toppo, Arzobispo de Ranchi, en la India.
De la relatoría general se hará cargo el Cardenal europeo Angelo
Scola, Patriarca de Venecia, Italia, y como Secretario Especial, el
Sumo Pontífice eligió a Roland Minnerath, Arzobispo de Dijon,
Francia.
El tema del próximo sínodo es "La Eucaristía: fuente y cima de la
vida y de la misión de la Iglesia". Con este evento, los católicos
cerrarán el Año de la Eucaristía que comenzó con el Congreso
Eucarístico Internacional en Guadalajara.
Sandoval Íñiguez tiene un cargo en la Congregación de la
Educación Católica, la Congregación de Religiosos, la Comisión
Pontificia para América Latina, la Comisión de Bienes de la Santa
Sede, la Comisión Postsinodal del Sínodo de América, el Pontificio
Instituto para la Cultura y el Populorum Progressio.
"Ya tengo bastantes cargos (en El Vaticano) entre los de aquí y
los de allá no me enfado", manifestó Sandoval Íñiguez.
Agregó que aún no le da las gracias al Papa, pero que a su tiempo
lo hará.