Con las campanadas de las 6:00 horas dieron inicio ayer los
festejos para celebrar los 70 años de vida del Cardenal Juan
Sandoval Iñiguez, quien en todo momento se mostró alegre, bromista y
abierto a recibir todos los abrazos y felicitaciones de los
asistentes.
Como cada año, el Cardenal escuchó los acordes de la Banda
Municipal de Yahualica y
de la Banda de Tlachichila, quienes además de entonar "Las
Mañanitas", amenizaron la ocasión tanto con música romántica como
canciones norteñas.
Mientras que un par de monjas repartían atole y tamales a gran
parte de los asistentes, el Cardenal y sus invitados más destacados
se sentaron en una mesa, ubicada en el patio de su casa en
Tlaquepaque, para degustar con más tranquilidad. Entre los
asistentes se encontraba el Alcalde de Zapopan, Macedonio Tamez.
"Me siento bien. Hoy es un cumpleaños un poquito especial porque
redondea, hay un cero en la cifra. Hoy cumplo 70 años y por eso hay
un poquito más de fiesta. Ahora por ser 70 quisieron hacer fiesta y
estoy contento", expresó Sandoval Iñiguez.
Con un tono relajado, expresó que su propósito es vivir los años
que Dios "le conceda" con intensidad, atendiendo su condición de
persona consagrada a Dios y a la Iglesia.
Interrogado sobre la situación que vive el mundo actualmente, el
Cardenal exteriorizó su tristeza por la guerra contra Iraq y un
mensaje de paz.
"Que todos, como dijo el Papa, lamentemos esta guerra tan triste,
que lo lamentemos mucho y que no nos quedemos solamente en el
lamento y en la protesta o la manifestación pública, sino que como
cristianos hagamos oración por las víctimas y también por los
victimarios. Pedir a Dios que pronto se arregle este conflicto por
la vía pacífica", dijo.
El Purpurado también opinó sobre la proyección de la cita El
Crimen del Padre Amaro en la Plaza Fundadores el miércoles
pasado.
"Es una majadería, porque es una falta de respeto a la mayoría
del pueblo católico mexicano",
afirmó.