Más temprano que de costumbre y de una manera poco usual despertó
ayer el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez.
Un sonido ensordecedor, provocado por la quema de varios kilos de
pólvora, invadieron hasta el último rincón de su casa en
Tlaquepaque.
El sol todavía no salía y en la casa del Cardenal se registraba
ya una importante movilización.
Familiares, amigos y compañeros del Prelado se reunieron al pie
de su habitación para cantarle Las Mañanitas.
Mientras en el radio se anunciaba el cumpleaños número 69 de Juan
Sandoval, éste celebraba el día de su Santo: San Juan de
Capistrano.
El purpurado ofreció a sus invitados un desayuno, que consistió
en antojitos mexicanos.
Entre las 6:00 y las 9:00 horas, Sandoval Iñiguez recibió
regalos, atendió a sus invitados y contestó llamadas telefónicas,
una de ellas proveniente de Europa.
Se trataba de un religioso italiano que llamó para felicitarlo,
aunque Sandoval aprovechó para anunciarle su próxima visita a Roma y
España en los primeros días de noviembre.
El Papa Juan Pablo II y el Secretario de Estado del Vaticano
Angelo Solano no se quedaron atrás y también le hicieron llegar una
felicitación al Prelado, aunque con 10 días de anticipación.
La que inicialmente se convocó como una reunión para festejar el
Santo de Juan Sandoval terminó siendo también la celebración de un
año más de labor sacerdotal del originario de Yahualica.
No obstante, será el próximo domingo cuando el Prelado celebre
formalmente el aniversario de su ordenación.
Alrededor de las 8:00 horas arribó el único personaje público que
asistió al festejo del Cardenal: el Diputado panista Fernando Guzmán
acompañado por su esposa.
'Coincide' Sandoval con Arana
El precandidato priísta a la Alcaldía de Guadalajara, Jorge Arana
Arana, coincidió con el Cardenal en una comida para celebrar el
santo del jerarca católico.
Arana dijo que fue invitado por el dueño de la finca Juan Peña
Razo a celebrar su santo, y que desconocía que en el interior se
encontraba el Cardenal.
Sin embargo, Peña Razo aseguró, antes de la llegada Arana, que no
lo había
invitado.