El presunto secuestrador y multihomicida que se fugó de la cárcel
municipal de Yahualica
fue recapturado por policías investigadores del área de
Secuestros.
Alberto García Montes, "El Betillo", fue encontrado la madrugada
de este sábado en una casa de adobe, ubicada en el rancho Los
Alegres, en Ixtlahuacán del Río.
"El Betillo" presuntamente participó en el secuestro y homicidio
del ganadero Enrique López González y de su ayudante Jesús Marín
Carrillo, perpetrado el 7 de mayo de 1998.
La banda que actuó en el plagio no cobró el rescate y decidió
asesinar a los dos hombres, cuyos restos óseos fueron encontrados el
23 de diciembre de 1999 en Ixtlahuacán del Río.
El hombre explicó que logró fugarse de la cárcel desde el 16 de
septiembre escalando uno de los muros con una soga que él mismo hizo
y un gancho metálico que sacó de la alacena de la cocina de la
cárcel, aprovechando la relajación de la vigilancia por la
celebración de las Fiestas Patrias.
"Con dos carretes de hilo, que el mismo alcaide se los pasa a uno
para fabricar fajos, en la noche antes de encerrarnos hice como que
iba a hacer un cinto y corté los hilos para una soga", dijo.
"Para eso el gancho ya lo tenía preparado, lo enchuequé nada más
y en la mañana en cuanto abrieron las puertas lo aventé y por suerte
enganchó a la primera".
El hombre fue detenido hace dos semanas por policías de Tonalá en
la Colonia Santa Paula, debido a que se robó un tractor y fue
consignado a la cárcel de Yahualica, donde estaba a
disposición del Juez Mixto de aquel municipio, donde cometió el
atraco.
El personal del área de secuestros tramitaba la orden de
aprehensión por el doble secuestro y homicidio, la cual fue girada
el lunes 17 de septiembre, cuando "El Betillo" ya se había
escapado.
García Montes dijo que el secuestro y homicidio lo ordenó Simón
González, primo hermano del ganadero asesinado porque peleaban un
terreno que dejó de herencia un familiar.
En este secuestro participaron otras tres personas que, junto con
González, son buscadas por investigadores.
El hombre confesó haber dado muerte en 1995 a su entonces patrón
José Méndez Ramírez, y en 1996 al ganadero Pedro Muñoz López.
"A mi patrón lo maté por cacique y agiotista, a ese hombre le
gustaba que trabajaras y te pagaba la mitad del sueldo, y luego te
decía que para la otra semana te pagaba el resto", indicó.
"Maté a don Pedro, a él me lo pusieron dos trabajadores de él
(Domingo Limón y Angel Limón Hermosillo), porque le iban a quitar
dinero porque era un rico ganadero",
reveló.