Un grupo de seis o siete fabricantes de calzado buscará
trasladar parte de sus procesos productivos hacia Yahualica para mediados de año,
informó Arturo Farías, presidente de la Cámara de la Industria del
Calzado de Jalisco.
Se trata de un proyecto anunciado desde hace casi ocho
meses para solucionar el déficit de trabajadores que se pospuso
debido a que durante la segunda mitad del 2000, el ingreso de
mercancías de contrabando provocó un decremento en los niveles de
producción de las empresas.
"En 1999 y empezando el 2000 vivimos una situación muy
difícil de escasez de mano de obra", explicó, "pero al final del año
pasado la entrada brutal de producto de contrabando nos impidió
desplazar nuestra producción e incluso los mismos clientes fueron
retrasando sus pedidos".
De esta forma, la presión por conseguir mano de obra se
aligeró, detalló Farías.
"Fue mínima la necesidad de personal y lo que hicimos fue
salir el año", dijo, "pero ahora ya retomamos el proyecto para que
se de en el 2001".
En la actualidad, con una postura más contundente hacia el
contrabando por parte de las autoridades, existe la posibilidad de
volver a atender al mercado que adquirió mercancía ilegal el año
pasado.
"Vamos a necesitar de mayor producción para atender al
mercado nacional", afirmó Farías, "y sería inicialmente en Yahualica porque ahí ya había
unos terrenos vocacionados para la construcción de naves
industriales".
El Gobierno del Estado, a través del Consejo Estatal de
Promoción Económica, facilitará al grupo de empresarios las naves
industriales ubicadas en el municipio, por la cual no se les cobrará
renta durante dos años.
A partir del tercer año, los zapateros pagarán la renta a
un precio por metro cuadrado equivalente a una cuarta parte de lo
que se cobra en otros parques industriales.
"Los empresarios únicamente tendrían que hacer las
instalaciones necesarias, la construcción la hará el Gobierno del
Estado y el terreno lo da el Ayuntamiento", explicó Farías.
"Así, para mediados de año cuando menos en Yahualica ya estarían
instalándose las seis o siete empresas".
Entre las empresas interesadas en emigrar se encuentran
Calzado Carolli, Diego Torreblanca, Calzado Dimensión, Calzado
Cerratto; Felipe Rentería Impulsora Arra y Zapatos Modelo.
Este proyecto contaría con naves industriales de entre 700
y mil metros cuadrados y se generarán alrededor de 250 puestos de
trabajo que serían ocupados en su mayoría por mujeres.
"Los empresarios harían las instalaciones; la construcción la
hará el Gobierno y el terreno lo da el Ayuntamiento"
Arturo Farías, presidente de la Cámara de la Industria del
Calzado